septiembre 2015
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Juan Matalbatz’ “Leyenda”

Leyenda de Juan Matalbatz’ o Aj Pop O’ Batz‘.

En la época de la conquista hubo guerra, los enfrentamientos llevaron a tomar medidas de sacrificio y aunque la armadura de los españoles eran muchas veces mas fuertes que las armas de los nativos, nunca hubo razón para no enfrentarlos y admitir su rendición. Sin embargo el Lider o Cabeza de los nativos sabía que tarde o temprano su pueblo iba a ser sometido y para no provocar más muertes tomó una desición.

Él  era astuto, guerrero, líder y fuerte como ningún hombre de las verapaces; Aj Pop O’ Batz’ o Juan Matalbatz’ fue de forma diplomática a negociar, su propuesta de rendición estaba condicionada “solo si su conquistador era más poderoso”. El pidió ir a conocer al que llamaban Rey, al que había dado la orden de conquista en estas tierras, y solo si era más poderoso que todo lo que él conocía, entonces aceptaría su rendición junto con la de su pueblo.

La guerra se detuvo y en su viaje a través del mar quizá no imaginó que se aceptara su trato o tenía la duda de poder morir a manos de los marineros, pero con el tiempo ya lograba ver que se acercaban a las tierras españolas.

Llegando a España vio una gran diferencia de cultura, notó que nunca había conocido una tierra como esa, su gente, sus costumbres, sus vestimentas, sus edificaciones, reconoció que era una civilización diferente y superior. No sabemos si de todas maneras quería rendirse,  entonces fue presentado ante el Rey Carlos I (de españa) / Carlos V (Alemania).

Tras la negociación y el acuerdo de sumisión, el Emperador Carlos V de alguna manera no quiso deshonrar el gran valor de Aj Pop O’ Batz’, viajar a través del Océano Atlántico solo para  entregar su voluntad. El Rey/Emperador lo nombró El Gobernador de las Americas. 

En otro de sus viajes a España despues de su nombramiento, el Emperador Carlos V le hizo entrega de dos hermosas campanas para colocarlas en la Iglesia Católica de ahora San Juan Chamelco.

Una vez que regresó a Guatemala sin ayuda de caballos ni hombres, tomó las camapanas y con una especie de yugo se hizo con las dos campanas, caminó durante horas con su único destino, Chamelco su tierra.

Llegó un momento que la fatiga por la carga fue demasiado que no podía más, asi que decidió dejar una campana e ir a dejar una. Tomó solo una de las campanas y se dirigió a la Iglesia de Chamelco; lo que no calculó fue el tiempo que le tomaría volver por la otra campana.

Despues de horas llegó al lugar donde había dejado la segunda campana pero la campana se había hundido en el suelo, trató de levantarla pero su intento fue inutil, escarbó para poder sacarla pero la campana seguía hundiéndose más y al no contar con herramientas tuvo que dejar la campana sepultada. Hoy se conoce ese lugar como Se’ Campan (donde La Campana) para no olvidar la campana que quedó enterrada allí.

Aunque con el tiempo fue olvidada su historia, su leyenda sobrevivirá entre las personas que de el descienden. Lee más sobre este héroe olvidado.

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Cada vez que escucho esta leyenda, no dejo de imaginar todo este escenario.
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Esta entrada fue escrita porBaldomero Cho