septiembre 2015
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¿Independencia?

El nacionalismo, el sentido de pertenencia y la identidad aparecen en la población guatemalteca muy pocas veces, una de esas pocas veces es el 15 de Septiembre. Ese día exclamar, ¡Soy guatemalteco!, ¡Soy chapin de sangre, no cambio a Guatemala!, ¡soy libre e independiente! se convierten en orgullosos gritos patriotas levantados hacia los aires, ese día ser guatemalteco es levantarse temprano e ir a observar las bandas y los desfiles. El 15 de Septiembre se convirtió en tradición, una tradición que no representa lo que verdaderamente pasó en la historia.

En los colegios, en las escuelas e incluso en el hogar promedio y mayoritario -obviamente la culpa no es total y únicamente de ellos, la comparten con las personas que ejercen el poder, porque son ellos los que escriben la historia oficial-. Enseñan que el 15 de Septiembre de 1821, Guatemala por medio de sus honorables próceres logro en el parque centenario su independencia. Guatemala y los otros 4 Estados de Centroamérica dejaban de ser colonias de la corona española y por tanto se convertían en una patria libre, soberana e independiente -hecho social que no fue así porque se anexaron inmediatamente a México liderados por la familia Aycinena-. Esa es la historia oficial, la historia que ha tenido a la población en la mentira, en el engaño, en la ignorancia y en el patriotismo esporádico y tenue porque la historia enseñada en los centros educativos ha sido una historia fantasiosa y mágica, y a todas luces falsa.

Lo que en realidad pasó el 15 de Septiembre de 1821 fue una victoria criolla (menciono victoria porque lograron sus intereses), la clase criolla logro su independencia respecto a la corona española, pero de eso a que los criollos hayan logrado la independencia con el ímpetu de que Guatemala lograra ser libre e independiente y que de esa manera haya sido, no es mas que una falsa y muy ilusa creencia. La intención criolla en todo momento fue convertirse en el dominador y explotador único de las personas y tierras guatemaltecas. Lo que en realidad pasó ese día fue un intercambio de poderes, el poder socio-económico ya no lo tendrían los reyes de España sino que la clase criolla, ellos se convertían en los nuevos y oficiales explotadores del indio y del resto de grupos étnicos derivados del mestizaje. La dependencia, las indignas condiciones de miseria y la circunstancia de conquistados en las que vivía la mayoría de población que habitaba en territorio guatemalteco se mantenían.

El único cambio que existió aquel 15 de Septiembre fue para los criollos que a partir de 1821 hasta 1871 iba a dominar, explotar e enriquecerse a costa del trabajo y de la producción de los dominados. A lo largo de nuestra historia no se puede negar que han habido procesos de independencia. El primer caso es la independencia criolla del 15 de septiembre de 1821, la segunda, la independencia ladina lograda a través de la reforma liberal del 30 de Junio de 1871, ambas independencias de clases sociales, jamás independencia de país. En la primera caía la corona española y quedaban sometidos mestizos e indígenas, en la segunda caían los criollos y quedaban sometidos los indígenas. Procesos sociales oscuros y de poco desarrollo que son parte de la construcción histórica de nuestro país.

Pero Guatemala también tuvo su revolución y su independencia, un glorioso 20 de Octubre de 1944 distintos sectores socio-económicos lograron la independencia no solo respecto a la clase dominante y explotadora sino que también a la de los grandes intereses de los Estados Hegemónicos. En la independencia y revolución del 44 caía la oligarquía y llegaban al poder la clase capitalista, la pequeña burguesía y el resto de clases socio-económicas. Si en las escuelas y colegios se alejaran de la historia oficial, de esa historia engañosa se enseñaría a profundidad nuestra verdadera Independencia, enseñarían sobre los sectores socio-económicos que participaron en la gesta del 20 de Octubre de 1944 y quedaría claro que fue una  revolución representativa e incluyente, porque ese día estuvieron presentes desde la clase obrera y campesina hasta la burguesía guatemalteca pasando por la clase militar y los sectores socio-económicos medios.

Actualmente la lucha patriótica más admirada es la de Tecún Umán cayendo en combate y con el quetzal reposando sobre él, cuando en realidad, en la historia verdadera son muchas las luchas patrióticas admiradas y dignas, desde la resistencia ideológica y en armas de los indios, hasta la resistencia ideológica de hoy en día de los que luchamos por un país que enseñe la verdadera historia porque es real, sufrida y honrada, y por eso es digna de contarse a precisión.

Si llegara a suceder un día estoy seguro y sin temor a equivocarme, que la acertada enseñanza de la historia ocasionará patriotismo coherente y constante. Una identidad diaria, no esporádica y por fechas específicas porque en la verdadera independencia de Guatemala participaron todos y no solo una clase social que buscaba entre sus aspiraciones dominar. Ese día volveremos a ser una Patria libre, soberana e independiente.

Algún día la historia que será enseñada será la que fue escrita por los que la sufrieron y la sufren, GUATEMALA TU NOMBRE INMORTAL.

 

 

Por. Luis Guillermo Velásquez Pérez
fuente: piches.wordpress.com

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Esta entrada fue escrita porBaldomero Cho